Comprender la Web Semántica
Internet, junto con su cara más visible -la Web- se ha convertido en el almacén más grande de información que jamás existió. Una especie de biblioteca de Alejandría de la edad moderna, con la particularidad que cada uno de nosotros (ciudadanos del primer mundo) podemos contribuir a su crecimiento. Hoy en día Internet constituye la Memoria de la Humanidad, que es mucho más de lo que fueron las aspiraciones de sus creadores y patrocinadores en sus comienzos, hace 30 años. La Web ha revolucionado nuestra forma de vivir y trabajar, dándonos acceso a contenido en cualquier lugar del mundo en cualquier momento. No obstante, este crecimiento desmesurado también nos trae problemas: somos incapaces de abarcar sus publicaciones, seguir las novedades, filtrar las más interesantes, resumirlas o hacer uso de ellas. Hoy en día el aprovechamiento de este inmenso potencial está muy limitado, y el mayor freno a su explosión en términos de utilidad somos nosotros, nuestra capacidad humana de asimilarlo.
Los padres de la Web actual, junto a las grandes corporaciones y organismos internacionales, como el W3C o la Unión Europea, están promoviendo una solución a esta explosión de contenido para que sean los programas informáticos los que busquen y manejen la información de Internet por nosotros. Es decir, cambiar el paradigma actual de la WEB de repositorio de documentos para y por humanos hacia un espacio inteligente que es capaz de realizar tareas. Esta iniciativa, llamada Web Semántica, contempla la creación de contenido digital para que sea comprendido por agentes de software. Los primeros resultados de esta iniciativa se materializan en la Web 2.0 que socializa y comparte la creación de recursos digitales entre los usuarios, creando contenido etiquetado.
La Web Semántica, en su visión, incorpora aplicaciones avanzadas que comprenderán las necesidades y preferencias de los usuarios y trabajarán en su beneficio con los recursos digitales de la red. Desde buscadores que localizan la información de manera precisa, cambiando el paradigma actual de recuperación de documentos al servicio de búsqueda de respuestas a preguntas concretas, aplicaciones inteligentes que son capaces de inferir nueva información y trabajar con ella, hasta construcción e integración de aplicaciones distribuidas por todo el mundo.

